Statement

Durante los últimos años me he dedicado a investigar las relaciones de las prendas de vestir, las cuales colecciono y recolecto, bien sean de segunda mano, u objeto conocido como “piratería”, asociado a la copia ilegal de lemas comerciales. Mi interés vaga por linderos políticos, sociales y económicos, sin embargo, estas temáticas son vistas a través de la corporalidad y background de la ropa. Se podría decir que la artista juega un papel de arqueóloga donde el fósil encontrado, en este caso la prenda textil, es el medio que le permite explorar su entorno social y de aquí partir a nuevas perspectivas. No obstante, en el pasado Argueta también ha indagado en la noción de la memoria y la narrativa de los objetos como puntos de partida ante un entendimiento social.

Más allá del contexto de mi obra, la instalación es un medio fundamental en mi trabajo, y de ahí, deriva la fotografía, la cual me permite explorar una temática conceptual a través de la documentación de objetos y el autorretrato.

Mi trabajo en términos de medios, no se restringe a una sola práctica, de hecho, casi siempre son los elementos con los que trabajo los que van dictando las pautas de los formatos, así fue como llegué a la fotografía. En algún momento en el inicio de mi carrera comencé a colaborar con artistas fotógrafos ya fuera asistiendo o desarrollando un proyecto en común, en ese proceso descubrí que mi interés no era solamente el de retratar prendas, sino el de construir historias sobre dichas prendas, así que comencé a crear escenografías que ponían en circulación parte de la indumentaria que venía coleccionando desde hace más de 20 años, y a partir de ahí definía aspectos de composición, iluminación, etc.

Estas formas de proceder en la creación de la imagen involucran un cierto número de personas que son parte activa en la construcción de la imagen, desde el montaje hasta el fotógrafo, yo opero más como una directora de la puesta en escena.

La fotografía aquí no termina siendo un fin en sí misma, es más bien un medio que registra la instalación.

Creo que depende mucho de donde se enfoquen estas investigaciones, en ocasiones la inclusión de prendas masculinas puede referir a unos conceptos que están en el plano del orden de la historia o de una construcción de una memoria que apunta hacia una mirada más universal, sin embargo, cuando pienso en la prenda como un posible “retrato” o una construcción mucho más arquetípica sobre el género al que apunta la prenda, pienso en otros discursos de orden más poético, o referidos a la construcción de una idea de memoria mucho más introspectiva.

Estos elementos tienen un gran valor simbólico para mí, hacen referencia a aspectos de orden vivencial, no considero que como tal los elementos constituyan representaciones de la memoria, me parece que por sí mismos, los objetos constituyen cargas simbólicas que construyen otros tipos de memorias, y que, en cierto modo, logran generar vínculos emocionales con las personas a través de ciertas asociaciones visuales.

Después de varios años trabajando con indumentarias, es importante explorar otras variables que están implícitas en los espacios por donde circulan estas prendas, así que una cosa llevó a otra por así decirlo.

Los proyectos que derivan de los procesos de comercialización de la mercancía, sus implicaciones culturales y los flujos económicos que se generan a partir de la creación de otros mercados, como el mercado negro, sitúan esta producción en un campo mucho más político visto desde las prácticas de la cultura popular, lo kitch y lo de segunda mano.

Me interesa de estos proyectos, explorar el poder del fetiche en la sociedad de consumo de productos de segunda y tercera categoría. Cómo a partir de la industria de la piratería que propone un tipo de consumo que aspira a simular el concepto de lo “original” como representación máxima del poder, el estatus, y la clase, pero a su vez, de forma contradictoria, se transforman en paradojas dentro del mercado de consumo de objetos, así que en este sentido, me interesa aportarle a estos objetos, prendas o productos de segunda clase, una nueva aura, o de hecho construir una a partir de un proceso inverso que es la de reproducción de su imagen.

La instalación es un elemento fundamental en mi proceso, ya que de ahí derivan los registros fotográficos, antes de la reproducción de la imagen, hay un proceso de puesta en escena en el caso de mi proceso, así la instalación vendría a ser para mí un laboratorio de donde surge la imagen. Por otro lado, las instalaciones para mi operan no sólo como un campo de relaciones espaciales entre los públicos y la obra, me interesa que estos públicos sean parte y construyan a su vez la instalación o como en algunos casos, la de-construyan a través de su participación activa, ya sea midiendo o seleccionando prendas, o aplicándose imitaciones de fragancias en grandes escaparates de perfumería de marcas piratas, creo que el sentido de estas instalaciones es en cierto modo acercar los límites entre los espacios sacralizados del mundo del arte, con aquellas prácticas que surgen en la vida cotidiana, y en la cultura popular.